fbpx “Es difícil pedirle a una mujer que aprenda a coser si está preocupada por el plato de comida” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
APU TV //// 25.10.2019
“Es difícil pedirle a una mujer que aprenda a coser si está preocupada por el plato de comida”

Belén Murphy Figueroa es directora de Mediapila. De visita en DEL OTRO LADO, habló del trabajo y los productos textiles de la fundación que promueve la inclusión laboral de mujeres que están en situación de vulnerabilidad. Sus principales descripciones  y video completo de la entrevista.

Por Josefina Figueroa

La directora de la fundación Mediapila, Belén Murphy Figueroa, visitó el programa de AGENCIA PACO URONDO TV y habló del trabajo social y comercial que llevan adelante con el objetivo de brindar herramientas para la inclusión laboral de mujeres en condiciones vulnerables. A continuación sus frases más destacadas y video completo de la entrevista. 

El trabajo de la fundación

“Media Pila es una fundación con casi 14 años y busca promover la inclusión laboral de mujeres que están en situación de vulnerabilidad social y económica. Es decir que, no sólo tienen pocos recursos económicos, trabajos informales y demás, sino que también tienen pocas redes sociales porque o son migrantes o viven en barrios muy complicados. Lo que buscamos desde la fundación es darles una capacitación técnica, principalmente oficios textiles, como herramienta para salir a ofrecer al mercado laboral. También las acompañamos en un proceso de desarrollo personal, fortalecimiento y un espacio grupal donde generar ese capital social que sirve de contención y desenvolverse en cualquier ámbito”. 

Funcionamiento de los talleres 

“Principalmente se encaran con mucha amorosidad porque la verdad, es lo que cambia todo. Las chicas llegan buscando aprender a coser pero se van con un proceso de trabajo muy humano que hace foco en los derechos de las mujeres, más allá del oficio en sí”. 

“Es un abordaje integral. Aprenden el oficio de la costura en algunos casos industriales y en otros, familiar. Aprenden las nociones básicas: cómo hacer el producto, cambiar agujas y también el mantenimiento de máquina, porque sabemos que si se les rompe, probablemente no tengan el dinero para arreglarla. Además en los cursos tienen un momento de desayuno o merienda donde tenemos profesionales de otras áreas como psicólogas que crean un espacio de encuentro donde surgen temas comunes entre las chicas y los abordan en conjunto”. 

Productos Media Pila

“Trabajamos principalmente con remeras pero tenemos otros productos. Buscamos que puedan transmitir los valores de la comunidad, como son la diversidad de mujeres y la sororidad. El año pasado lanzamos una línea que surgió de los talleres. Hicimos una remera que dice la palabra “mujer” en distintos idiomas de Latinoamérica porque nuestras alumnas son súper bilingües y nos nombran de esas maneras. Pasa que son idiomas que no están valorizados porque la vida de la mujer migrante, sobre todo en la ciudad de Buenos Aires, está súper desvalorizada”. 

Convocatoria a los talleres y articulación territorial

“Después de tanto tiempo de trabajo, las mujeres llegan por recomendación de otras que tuvieron la experiencia y eso es lo más lindo para nosotros. Además hacemos talleres de información y también entrevistas a quienes se inscriben para ver que las personas que entran puedan llevarlo adelante. También articulamos mucho con organizaciones del mismo territorio que trabajan con la población. Ya sea en centros de primera infancia o el CeSac, que tiene trabajadoras sociales que hacen seguimientos. Cuando hay mujeres que les interesa el oficio y tienen el perfil, nos las derivan”. 

Influencia de la situación económica y la crisis de la industria textil a la fundación

“Nuestra principal fuente de financiamiento son las remeras que hacemos y los pedidos para empresas. En estos dos últimos años bajó un montón la venta al por mayor y los pedidos más grandes de empresas. La consumidora final sigue comprando porque tiene más empatía por la causa. En época de crisis tratan de ayudar”. 

“También nos pasa es que nuestra propuesta en la fundación es que las mujeres puedan aprender un oficio que les permita armar un proyecto a largo plazo. Nos pasa ahora que la urgencia nos está ganando y todo es más difícil para ellas. Eso nos obliga a articular y responder a las demandas más básicas, que no es el foco de nuestro trabajo. Pero yo no le puedo pedir a una mujer que aprenda a coser si está preocupada por el plato de comida de la noche, porque no va a estar concentrada. En esta situación surgen demandas que van más allá del trabajo que en otros momentos no se ven”.