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APU en Brasil //// 25.09.2018
Brasil: las mujeres desafían a Bolsonaro

"Las mujeres crearon un grupo de internet llamado 'Mujeres unidas en contra de Bolsonaro' (cuando crearon el grupo aún no se había instaurado la corriente invisible que le quitaba el nombre a la bestia, casi como una conjura) que ya cuenta con tres millones de mujeres de todo el arco político opositor". Por Adrián Dubinsky.

Por Adrián Dubinsky | Desde Brasil

El patriarcado imperante se hace sentir mucho más en Brasil que en Argentina. Sobre todo, desde que un candidato a la presidencia se ufana de decir barbaridades misóginas y de desprecio a todo lo que no encarne el Brasil puro y cristiano evangélico que solo él parece encarnar. Pero el ímpetu de las compañeras del sur del continente parece propagarse como una señal wifi de largo alcance.

Más allá de los cientos de vasos comunicantes que tienen los diferentes grupos feministas del continente, a las mujeres de Brasil las aglutina el espanto ante el machismo manifiesto de Jair Bolsonaro, quien será nombrado por su nombre sólo esta vez -y cuando no quede otro remedio; solo una vez más adelante- y para aquella/os lectores que no saben que el “coso”, como le dicen acá, es el candidato más impresentable que se les pueda ocurrir. Es el mismo que se dirigió a una colega diputada diciéndole que no merecía ser violada porque era muy fea, como si la belleza -constructo social subjetivo, además- fuera motivo suficiente como para hacerse acreedora de un ultraje.

Si ustedes creían que habían visto la expresión más acabada de la incorrección política con la aparición de Trump en el escenario mundial, con el rutilante ascenso del coso se erige el monumento a la incorrección, el gurú de la barbaridad, el estandarte del mamarracho.

Frente a la proscripción de Lula y ante el rebote positivo en las encuestas luego de recibir una puñalada por parte de un fanático que se había nutrido del odio destilado por su boca, las mujeres crearon un grupo de internet llamado “Mujeres unidas en contra de Bolsonaro” (cuando crearon el grupo aún no se había instaurado la corriente invisible que le quitaba el nombre a la bestia, casi como una conjura) que ya cuenta con dos millones de mujeres de todo el arco político opositor al dipucoso.

El grupo nació a instancias de un grupo de mujeres que vio como crecía en las encuestas el apologista del torturador de Dilma en su alegato en el parlamento cuando dieron el golpe. En su presentación dice estar “destinado a la unión de las mujeres en todo Brasil (y las que viven afuera) en contra del avance y fortalecimiento del machismo, misoginia y otros tipos de prejuicio representados por el candidato Jair Bolsonaro (…) Esta es una gran oportunidad de unión! Reconocimiento de nuestra fuerza!”1. La reacción machirula no se hizo esperar. El sábado a la noche el grupo sufrió un ataque por parte de hackers, les quitaron la administración a las titulares y le cambiaron el nombre al grupo, quedando como “Mujeres con”, en lugar de “Mujeres contra”. Las autoridades de Facebook cerraron al grupo por el momento, y dicen que lo devolverán a sus propietarias.

Lo que preocupa a los hackers, pareciera ser, no es que las mujeres tengan un grupo, sino que el mismo alcance los dos millones de participantes en tan poco tiempo, y que además no sea solo un grupo de Facebook. Las compañeras llaman a una movilización en São Paulo para el día 27 de septiembre que ya cuenta con 57 mil participantes y 180 mil interesadas. No es un grupo el que le moja la oreja a las bestias de Brasil, sino su poder de movilización y el fin de su reinado.

La docente universitaria y feminista, María Fernanda Garbero, quien ha estudiado, militado y visitado en más de una ocasión a las Madres de Plaza de Mayo, afirma que las declaraciones machistas y misóginas del coso, su discurso “…viene legitimando el peor comportamiento que los hombres pueden tener socialmente. El mirar por encima del hombro. El cállate la boca velado. El te odio silencioso. El no te violo porque no quiero”. Más claro, imposible. Como el discurso parapolicial del presidente Macri habilita violaciones a los Derechos Humanos en la Argentina, la pestilente verborragia del coso azuza a los cavernícolas brasileños a actuar en consonancia con la arenga patriarcal.

En la semana que acaba de pasar, las mujeres que apoyan la lista 13, de Lulhaddad y Manuela D’Avila, se reunieron en el hotel Sol Barra, frente al mar de Porto da Barra. El evento era un encuentro de los candidatos del PT, incluyendo al actual gobernador del Estado de Bahia quien busca la reelección, Rui Costa -economista de profesión-, el candidato a senador, exministro de Trabajo de Lula y dos veces consecutivas gobernador de Bahia, Jacques Wagner, la candidata a diputada Manuela Cristina Bispo da Cruz (la boleta dice solamente Manu) y la Mg. Brena Pinto, secretaria de la mujer del PT de Bahia.

Me paré en el entrepiso del hotel desde temprano, al lado de un compañero que vendía remeras, y asistí al ingreso de cientos de mujeres con remeras del PT y otras que decían “Mujeres en la Política”. Si en Argentina la marea es verde, aquí las mujeres llevan remeras magenta y violeta; aún el idioma del color no se ha semantizado. En el volante que entregan las militantes a quienes ingresan, afirman que a pesar de que “Brasil tiene una legislación específica para garantizar la presencia femenina en la política, el país tiene una intensa desigualdad en cuanto a la ocupación de bancas parlamentarias por parte de las mujeres. En un ranking de 190 países, Brasil ocupa el lugar número 152, en relación con el porcentaje de parlamentarios hombres y mujeres en la Cámara de Diputados […] El porcentaje de las elecciones de 2014 fue de solo el 11,3%”. Las mujeres que reparten los afiches confían en que el segundo mandato de Rui Costa como gobernador asuma “los compromisos de ampliar las políticas de su gobierno como pago de una deuda histórica con la discriminación y la exclusión de las mujeres bahianas”.

El lugar explota de energía femenina. Se siente la voluntad de lucha en el ambiente. En medio del ingreso logro dar con Manu (así se presenta, sin mayores datos, consciente de que las mujeres y los hombres de Bahia saben perfectamente quién es). Lo primero que le pregunto es lo mismo que a toda/os la/os compañeros a los que entrevisto, y que tiene que ver con la capacidad de transferencia de votos de un Lula amordazado por la “ley” hacia la fórmula de Haddad – Manuela. Es contundente al respecto: no tiene ningún tipo de duda. Toda ella irradia orgullo por lo que ve a su alrededor, y que no es otra cosa que lo que ella misma destella: compromiso con la militancia, convicción feminista y voluntad de transformación. Ella afirma que el camino iniciado por las mujeres es irreversible; que aún falta mucho por recorrer, pero que más temprano que tarde se logrará la igualdad y se terminará con el patriarcado.

Antes de que comience el acto, desde arriba se escuchaba la arenga de las mujeres que venían a confirmar todos mis prejuicios positivos sobre la alegría brasileña; a pesar de ser un acto de reivindicación y reclamo, arriba suena música, una frontwoman arenga a las participantes y las compañeras ya van bailando mientras suben las escaleras. Antes de que suba, logro conversar unos minutos con Brena Pinto, responsable de la Secretaría de la Mujer del PT. La comparación con el movimiento feminista de Argentina es obvia para alguien venido de nuestro país. Le pregunto a Brena cuál es la situación del feminismo en Brasil. Ella dice que actualmente el movimiento está en una situación de resistencia, que desde el golpe de 2016 el gobierno de Temer viene desmontando lo alcanzado hasta ahora. Todas las conquistas que se habían logrado con mucha lucha fueron desarticuladas, desfinanciadas y eliminadas, incluso cerró el Ministerio de la Mujer y lo degrado a la jerarquía de secretaría. Si bien en el Estado de Bahia hay un gobierno comprometido con la agenda feminista, se avanza en debates como la legalización del aborto y la consolidación de los grupos feministas, el momento actual es de resistencia.

En un país en el que el 53% del electorado son mujeres, la clave para el triunfo la tienen ellas y su posición de reafirmación de protagonismo en una elección en la que un monstruo avernal asoma su hocico. Que están en las calles no cabe duda; que están tomando la vanguardia en la lucha contra el coso, tampoco. Y que su camino no tiene retroceso, menos.

1 - https://www.nodal.am/2018/09/mujeres-de-brasil-contra-bolsonaro-por-luci...